En España ya no existe transición energética, la energía limpia llegó para quedarse. Ha sido impresionante la acogida que ha tenido el tema de energías renovables en nuestro territorio. En los últimos años, las cifras han ido aumentando significativamente y las políticas que buscan la obligatoriedad en este tema han mejorado notoriamente.

En este sentido, existe una evidente transformación en la que no solo el territorio español se enfrenta, sino que todos los países del mundo ya lo están viviendo y es el llamado a convertirse en un dinamizador económico y social.

Hace algunos años atrás se pensaba que el tema de sostenibilidad era un tanto utópico, pero en la actualidad ya es un hecho interiorizado por la ciudadanía, las instituciones, las empresas y los inversores, y con ello, los únicos dueños de mercados oligopolistas están quedando apartados del camino.

Esto supone que las decisiones de las sociedades están afectando al sector energético, impactando fuertemente en el empoderamiento del consumidor, siendo el cliente quien toma la determinación a través del conocimiento y el poder que tiene expresando cual es el origen de la energía que está consumiendo.

La ubicación geográfica de un país es súper importante ante la implantación de nuevos tipos de energías, España cuenta con una posición privilegiada, con valores de radiación solar ideales para el uso de celdas fotovoltaicas, además que la condición peninsular favorece el uso de turbinas eólicas presentando régimen de vientos diversos.

Por ello, se busca tener la oportunidad de que nuestro país se convierta en un referente en el tema de energías renovables, lo que trasciende a otras fronteras, ya que Europa está trabajando arduamente para ser el número uno del mundo renovable.

Las energías renovables están a la vanguardia de la época, su uso está siendo mayor luego de haber sufrido un fuerte estancamiento, ejemplo de ello está «la energía eólica con un aumento del 0.9 % respecto al 2019 y la hidráulica en un 1.4 %».

La energía limpia que mayor ha presentado un crecimiento fue «la energía solar, que pasó del 3.5 % al 6.1 %», lo que significa que dobló la producción de energía para el uso cotidiano

Los beneficios al utilizar este tipo de energía cada vez son mayores, llegando a ser indiscutibles en el mercado y entre los usuarios, lo cual está atrayendo más de 200 000 millones de euros de inversión en los próximos diez años, lo que generará entre 250 000 y 350 000 empleos netos anuales y contribuirá a la reindustrialización del país.

Todo debido a que básicamente este tipo de energía es abundante, económica y renovable, siendo esta pieza fundamental en el nuevo modelo industrial, donde la automatización y robotización facilitará que el insumo de energía tenga mayor peso que el coste de la mano de obra.

En los últimos años se ha observado como la forma en que generamos energía ha ido evolucionando, debido al importante descenso en el coste de la inversión de las energías limpias, caso contrario ocurre en las instalaciones de generación de combustibles fósiles.

En 2014 apenas existían territorios donde la energía renovable fuera más barata que la procedente de los combustibles fósiles