Las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y su proceso de delimitación han sido una asignación pendiente en España desde la aprobación de la Directiva 92/43/CEE, emitida por la Comisión Europea, y es por ello que en la actualidad se están ejecutando las acciones pertinentes para que la tarea se realice.

 

Según la Asociación de comunicación e información medioambiental (ACIMA), en su último boletín jurídico Julio 2020, España no había designado como “zona especial de conservación a 345 lugares, más de la cuarta parte de los 1 278 lugares de interés comunitario”.

Por ello, la Comisión Europea insta a España “a completar la designación como zona especial de conservación (ZEC) de todos los lugares de importancia comunitaria (LIC) de las regiones alpina, atlántica y mediterránea”; además, será necesario adoptar las medidas y objetivos de conservación pertinentes para cada espacio.

Las ZEC son consideradas áreas de gran interés medioambiental para la conservación de la diversidad biológica. Estas se encuentran designadas por los estados miembros de la Unión Europea, y posteriormente formarán parte de la Red Natura 2000.

Antes de que un espacio se convierta en una ZEC, debe primeramente ser un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

 

Estos sitios son designados por las Comunidades Autónomas con base en la Directiva 92/43/CEE, relativa a la Conservación de los Hábitats Naturales y de la Fauna y Flora Silvestre, o mejor conocida como Directiva Hábitat, que intenta proteger a los bosques, montañas y manglares

Los LIC no solo se limitan a espacios o superficies terrestres, sino también a las aguas marinas que estén bajo la jurisdicción de España, y estas comprenden las biogeográficas Atlántica, Alpina, Macaronésica y Mediterránea.

Una vez que estas LIC son aprobadas por la Comisión Europea, los estados miembros cuentan con un plazo de seis años para designar dichos lugares como Zonas de Especial Conservación.

Cuando son creadas las ZEC, dichos estados miembros deben de establecer medidas de gestión necesarias en cada espacio, evaluando y valorando el estado de conservación en el que se encuentran, para luego poder estimar la financiación necesaria y aplicar las medidas ya descritas en el documento previo.

Dentro de este documento, se debe realizar un inventario de los Tipos de Hábitats de Interés Comunitario, en donde se encuentren “las Especies de la Directiva Hábitats y de las Especies de la Directiva Aves presentes en la ZEC”.

En dicho inventario hay que especificar “la categoría en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres de la Comunidad de Madrid, y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y Catálogo Español de Especies Amenazadas de la Directiva Hábitats y Aves”.

También es indispensable realizar una descripción de todas las presiones, amenazas y actividades más importantes que puedan afectar a los hábitats y especies basándose en la Lista codificada del Portal de Referencia Natura 2000.

La Red Natura 2000 es una “red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad”, y su único objetivo es “asegurar la supervivencia a corto y largo plazo de las diferentes especies de seres vivos y tipos de hábitat que existen en Europa”; evitando de esta manera frenar la pérdida de especies que viene sufriendo el territorio, entre ellas, el lince ibérico.

En Europa “existen más de 27.000 espacios protegidos”, esta red no solo se ha convertido en un importante sistema de conservación y protección de la naturaleza, sino que también a nivel mundial, logrando servir de ejemplo para otras regiones del planeta en cuanto a la gestión de espacios con características particulares de conservación.

En España, “118 tipos de hábitats (un 51% del total) están reconocidos oficialmente como espacios protegidos por la Red Natura 2000, pero aún existen 1.278 lugares de las regiones alpina, atlántica y mediterránea que no han atendido”.

Por ello, la Comisión pide a España que “tomen medidas para proteger y gestionar sus redes Natura 2000, respetando así sus obligaciones en virtud de la Directiva sobre los hábitats”, debido a que su plazo de tiempo para completar estos trámites expiró.